Buenos días, almas embargadas:
La ciencia sabe que cuando a una persona anciana se le cambia de domicilio, se le acorta la vida. Los traslados de sus residencias habituales al geriátrico, por ejemplo, producen este efecto. Si a ese traslado se le añade estrés, ansiedad, graves dudas sobre el futuro inmediato, etc. supongo que el efecto se multiplica.
Así que toda esa gente que dice que la muerte de #maricarmen ha sido natural, hay que decirles que no. Toda esa situación en la que le han puesto el fondo buitres, los abogados, la justicia y la policía le han acortado la vida.
Alguien pensará que eso no se puede saber, que igual, debido a su edad, hubiera muerto por cualquier otro motivo. Es posible. Pero si esa señora hubiera tenido la tranquilidad de la que ha disfrutado durante casi toda su vida, la certeza de que el futuro no le era incierto, de que no se vería nunca en la calle, hubiera muerto tranquila, en paz, y en su casa. Creo que, después de toda una vida luchando para salir adelante, es lo menos que cada uno espera conseguir cuando le llegue el momento de dejar este mundo. Morir en paz. Y Mari Carmen ha muerto en mitad de una guerra en la que ella era inmensamente más débil.
Así que, desde aquí le mando muchos recuerdos a todos aquellos que han participado en este fatal desenlace. Seguro que ellos dormirán tranquilos consolándose con haber cumplido con su deber. Los verdugos también lo hacen, y nadie quiere ser la hija del verdugo.
Y lo peor de todo esto es que mañana volverán a "cumplir con su deber", sin ser capaces de sacar una enseñanza y perdiendo trozos de su humanidad en cada desalojo, que es lo único que pretende el poderoso. Tener a sus órdenes robots y no personas.
No seas nunca un robot. Escucha a tus tripas y a tu corazón.